-G.I.P.M.O siempre alli..donde el mundo es diferente-

23 de mayo de 2016

Como el tiempo, también nos desdoblamos"






La teoría del desdoblamiento del tiempo permitió explicar la llegada de planetoides cerca de Plutón, pero Garnier va mucho más allá y nos cuenta que esa ley es aplicable a nuestra vida: "Tenemos un cuerpo muy bien hecho que nos permite proyectarnos en el porvenir: ir a ver el futuro, arreglarlo y volver para vivirlo. Y es durante la noche cuando tenemos la capacidad de arreglar ese futuro que hemos construido durante el día. Podemos ver los peligros antes de vivirlos por medio de la intuición, y borrarlos".




Todos tenemos un Doble Cuántico - Dr en Física Jean Pierre Garnier Malet

 La teoría del desdoblamiento del tiempo permitió explicar la llegada al cinturón de Kuiper de planetoides que están en el origen de explosiones solares de envergadura, pero Garnier va mucho más allá y nos cuenta que esa ley es aplicable a nuestra vida: “Tenemos un cuerpo muy bien hecho que nos permite proyectarnos en el porvenir: ir a ver el futuro, arreglarlo y volver para vivirlo. Y es durante la noche cuando tenemos la capacidad de arreglar ese futuro que hemos construido durante el día. Podemos ver los peligros antes de vivirlos por medio de la intuición, y borrarlos
Algunas claves para comprender y aplicar la Teoría del
Desdoblamiento

- Todos tenemos un doble.

- Nuestro doble no es el cuerpo astral o etérico. Es verdaderamente nuestro “yo”, en otra dimensión.

- Todo ocurre en el eterno ahora.

- La información con nuestro doble se intercambia mediante aperturas entre los distintos tiempos. Estas “aperturas temporales” imperceptibles, son aceleradores del transcurso del tiempo que nos arrastran hacia otros espacios a velocidad prodigiosa.

- Nuestro “doble” es verdaderamente otro “yo”. El cuerpo visible explora el espacio en nuestro tiempo. El otro, generalmente imperceptible, viaja en los diferentes tiempos de nuestro desdoblamiento.

- De manera esquemática podemos decir que un cuerpo energético informa a nuestro cuerpo físico. Toda partícula emite y recibe ondas. Todo organismo recibe informaciones para vivir y sobrevivir.

- El presente actualiza futuros potenciales creados por el pasado. Un cambio de pensamiento de un segundo crea numerosos potenciales de equilibrio en un tiempo acelerado, cuya síntesis instantánea en nuestro tiempo, conllevaría una puesta en forma o recuperación rápida de apariencia milagrosa.

- Nuestro “doble” experimenta muy rápidamente nuestro futuro y, por aperturas imperceptibles entre los dos tiempos, intercambios permanentes de informaciones nos llevan por el buen camino.

- Es recuperando el principio vital de intercambio de informaciones con nuestro “doble” durante nuestros sueños, que podremos por fin conocer el objetivo de nuestra vida y encontrar el equilibrio capaz de reconducirnos a él.

- Nuestro doble está a nuestro servicio, esperando contactar con nosotros para transmitirnos los mejores instintos de supervivencia, ya que él viaja al futuro y nos transmite la información.

- Tenemos varias potencialidades en nuestro futuro. Se trata de escoger la mejor para beneficio nuestro y de nuestro planeta, aprendiendo a recibir las informaciones de nuestro “doble” y no empezar a poner en duda su existencia.

- No hay necesidad de recordar los sueños. Basta con prepararnos a “bien soñar” por la noche para vivir bien durante el día, modificando nuestros pensamientos (siempre en positivo).

- Momentos antes de dormirnos podemos ponernos en contacto con nuestro “doble”, exponerle nuestros problemas y pedirle que busque la mejor solución posible (de entre los posibles futuros). ¿Recuerdan la frase "lo consultaré con la almohada"?

- Tener total confianza en que tu “doble”, te lo va a resolver de la mejor manera posible (ya que tu doble eres tú en otra dimensión). Tener la “certeza” de que ya te lo resuelve. Tener una actitud de total despreocupación y confianza. No pensar en hacer a los demás lo que no quieras que los demás piensen en hacerte a tí. Estar muy atentos a las señales que nos da la vida. Saber escuchar los “avisos”.

- Estas informaciones provenientes de las “aperturas temporales” imperceptibles nos permiten mejorar nuestro presente. Son siempre tan rápidas que nos llegan bajo la forma de intuiciones, sugerencias y premoniciones.

- El control de las aperturas temporales cambia nuestras noches y también nuestra vida. Además es un medio muy eficaz para ya no estar angustiados o deprimidos frente a una situación delicada, a condición de saber cómo y por qué proceder. En efecto, el saber que el día siguiente será mejor nos alegra el corazón, el estrés desaparece y con él las enfermedades. El dirigir nuestra vida es nuestra responsabilidad.

- Es preciso ser dos para intercambiar información: uno de ellos viaja entre su presente y su futuro. El otro entre ese futuro (que es su presente) y el futuro de ese futuro (que es su propio futuro). Así pues, las tres realidades presentes -del pasado, del presente y del futuro- son accesibles al mismo tiempo por intercambios de información en las aperturas temporales.

- Nuestro doble es un explorador o mensajero. Está ahí para asegurarnos el mejor presente a cada instante. Está listo para darnos todas las informaciones necesarias en cuanto se lo pidamos. Puesto que “él” es “yo”, está siempre dispuesto a crearnos el mejor porvenir.

- Cuando estamos seguros de recibir ayuda en todo momento y en todo lugar, esta confianza se vuelve un automatismo saludable.

- Nuestro doble tiene la capacidad de explorar lentamente nuestro futuro, en un tiempo tan rápido que no nos damos cuenta de ello. En nuestro tiempo recibimos sus consejos en forma de sugerencias inmediatas, que crean nuestra intuición.

- El hecho de estar desdoblados sin tener tiempo de darnos cuenta, nos da la sensación de saberlo todo intuitivamente, sin tener que pensar en nada.

- Nuestro cuerpo es un receptáculo de informaciones necesarias que nuestro “doble” llena en cuanto puede. Todas nuestras células obedecen a la voluntad de este otro yo, que espera nuestro consentimiento para venir a visitarnos.

- Su benevolencia es incuestionable porque “él” es “tú”, y siempre lo será puesto que te asegura la vida después de la muerte, en otro tiempo, pero como es imperceptible lo hemos olvidado. Es buscando y reencontrando el contacto con nuestro “doble” que podremos equilibrarnos y entender el objetivo de nuestra vida terrestre.

- ¿Cómo proyectamos nuestro futuro? La anticipación es un principio vital. Es con nuestros pensamientos que proyectamos nuestro futuro. Si vamos por la calle y alguien nos da un empujón y pensamos ¡lo mataría!, este pensamiento ya está abriendo un futuro potencial asesino para nosotros en nuestras aperturas temporales.
Esto lo podemos modificar con un sencillo intercambio de información: con un pensamiento contrario y tranquilizador. Así reina la paz en el futuro. La ley de los tiempos es sencilla: “Si nadie en la Tierra pensara en matar, no existiría ningún futuro potencial asesino y la actualización de un asesinato sería imposible”.
Todo depende, pues, de nuestro modo de vida y de nuestros pensamientos que crean el conjunto de nuestras posibilidades de futuro y eso durante los aproximadamente veinticinco mil años de nuestro desdoblamiento actual.
Nuestro doble puede modificar los futuros que nosotros hemos creado, siempre a petición nuestra.
Cuando le damos las gracias, él entiende que va por buen camino y no duda en seguir adelante con lo que ha empezado, en función de las informaciones que recibe de su pasado.

- Restablecer un cuerpo enfermo o acallar una mente angustiada viene a ser cambiar el futuro y consecuentemente cambiar el mundo. El quejarse o lamentarse crea inmediatamente en el futuro algo del que poder quejarse o lamentarse.

- El intercambio de informaciones con un doble no es mágico ni peligroso. Lo peligroso es ignorar la forma de controlar las informaciones que nos llegan a cada instante y de vivir según nuestra conciencia, sin saber quién la llena de pensamientos subliminales sin interés alguno.

- La única dificultad proviene de la forma de pensar, pues no estamos acostumbrados a colocar el futuro antes que el presente. Esta nueva noción del tiempo va a conmocionar el fundamento mismo de todos nuestros pensamientos.

- Dejando nuestro sueño en manos de nuestro doble, es como encontramos o recobramos un equilibrio corporal y, sobre todo, y a su vez, planetario.
Aquél que se mantiene en contacto con su doble, no teme al futuro, cosecha sólo informaciones capaces de crear y de recibir las mejores posibilidades futuras individuales.
Equilibrándose de esta manera, equilibrará al planeta cuyo futuro potencial colectivo mejorará poco a poco. Sólo nuestro doble es capaz de volvernos a dar las ideas que eran las nuestras cuando nacimos.

- Es importante ser conscientes de nuestro último pensamiento antes de quedarnos dormidos, pues es el que nos dirige al tiempo ralentizado de nuestro doble.
Es el agua de nuestro cuerpo la que almacena y restituye las informaciones. El enfocarnos demasiado en nuestros problemas atrae las energías futuras responsables de nuestras dificultades. Si intentamos encontrar nuestras soluciones de esa manera, atraeremos futuros que pueden no ser los más adecuados. Sin embargo, si pedimos a nuestro doble que resuelva nuestros problemas y clasifique las soluciones, lo atraeremos hacia nosotros y nuestros sueños serán benéficos siempre que aceptemos su solución, con una confianza absoluta, con gratitud y en la certeza de que es el mejor futuro posible.
La mejor manera de quedarnos dormidos es pedir a nuestro doble que nos envíe el mejor futuro que hemos podido crear. "Que se haga tu voluntad". El dejar nuestro lugar de director de orquesta a nuestro doble nos adormece más rápidamente que nuestros deseos o proyectos. Simplificándolo en una sola palabra, sería "encomendarnos".

- Nuestra encarnación en la tierra tiene como objetivo permitir a nuestro “doble” arreglar los futuros que hemos perturbado. Le servimos de trampolín hacia el futuro que deberíamos construir según sus consejos. De esta manera el Apocalipsis volvería a encontrar su sentido etimológico de descubrimiento maravilloso de lo escondido. El planeta sólo actualizaría futuros beneficiosos para todos.



              


ENTREVISTA en la Contra de La Vanguardia (9-11-2010)
La teoría del desdoblamiento del tiempo Jean-Pierre Garnier Malet
Tengo 70 años. Vivo en París. Casado, 2 hijos y 3 nietos. Soy doctor en Física, mi especialidad es la mecánica de los fluidos. La política debe sustentarse en la tolerancia. Tengo la certeza de que hay que pensar en los demás como nos gustaría que los demás pensaran en nosotros


La respetada revista American Institute of Physics de Nueva York y su comité científico la han validado publicándola en el 2006 porque es una teoría que ha permitido, primero, prever, y luego, explicar la llegada de planetoides al sistema solar. ¿Quiere que le explique para qué sirve la ley del desdoblamiento del tiempo? 


Sí, pero sencillito.  


Tenemos dos tiempos diferentes al mismo tiempo: un segundo en un tiempo consciente y miles de millones de segundos en otro tiempo imperceptible en el que podemos hacer cosas cuya experiencia pasamos luego al tiempo consciente. 


¿Y todo eso sin enterarnos?  


Exacto. Tengo una síntesis instantánea de un análisis que he realizado en otro tiempo aunque no tenga la memoria de ello. 


¿Así funciona el tiempo?  


Sí, en cada instante presente tengo un tiempo imperceptible en el cual fabrico un futuro potencial, lo memorizo y en mi tiempo real lo realizo. 


¿?  


Tenemos la sensación de percibir un tiempo continuo. Sin embargo, tal como demuestran los diagnósticos por imágenes, en nuestro cerebro se imprimen solamente imágenes intermitentes. Entre dos instantes perceptibles siempre hay un instante imperceptible. 


¿Como en el cine, que sólo vemos 24 imágenes por segundo?  


Sí, la número 25 no la vemos, es subliminal. En publicidad se ha utilizado ese tipo de imágenes para influir con éxito en nuestro comportamiento, lo que ha mostrado que lo subliminal es accesible a nuestra memoria. El desdoblamiento del tiempo ha sido probado científicamente y la teoría ha dado justificaciones a escala de partículas y a escala de sistema solar. 


Tenía entendido que las leyes de la cuántica no se aplicaban a las cosas grandes.  


El fenómeno del desdoblamiento del tiempo nos da como resultado el hombre que vive en el tiempo real y en el cuántico, un tiempo imperceptible con varios estados potenciales: memoriza el mejor y se lo transmite al que vive en el tiempo real. 


¿Nuestro otro yo cuántico crea nuestra realidad?  


Podríamos decir que entre el yo consciente y el yo cuántico se da un intercambio de información que nos permite anticipar el presente a través de la memoria del futuro. En física se llama hiperincursión y está perfectamente demostrada. 



¿Estoy desdoblada como la partícula? Sí. Y sabemos que, si tenemos dos partículas desdobladas, ambas tienen la misma información al mismo tiempo, porque los intercambios de energía de información utilizan velocidades superiores a la velocidad de la luz. ¿Conoce el principio de los gemelos de Langevin? 


No.  


En los años 20, Paul Langevin demostró que si un gemelo viajaba a la velocidad de la luz, envejecía menos que el que se quedaba quieto. A Langevin no le creyeron. Hubo que esperar 50 años: en 1970, gracias a los relojes atómicos, se comprobó esa ley. 


Entonces, en ese tiempo imperceptible pasó mucho tiempo.  


Exacto: si puedo viajar a velocidades prodigiosas, un microsegundo se convierte en un día entero. Cuando regreso, no sé si me he ido, puesto que he estado ausente un microsegundo. 


Estupenda propiedad, ¿pero quién es el que viaja?, ¿yo?  


Existe otra propiedad conocida en física: la dualidad de la materia; es decir, una partícula es a la vez corpuscular (cuerpo) y ondulatoria (energía). Somos a la vez cuerpo y energía, capaces de ir a buscar informaciones a velocidades ondulatorias. 


¿Y cómo asimilamos esa información?  


En el sueño paradoxal, cuando estamos más profundamente dormidos y tenemos nuestra máxima actividad cerebral, se da el intercambio entre el cuerpo energético y el corpuscular. Y es ese intercambio el que le permite arreglar el futuro que ha creado durante el día, lo que hace que al día siguiente su memoria esté transformada. 


Vaya.  


El intercambio se realiza a través del agua del cuerpo. Ese intercambio de información permanente es el que crea el instinto de supervivencia y la intuición. 




¿Fabricamos potenciales por medio de nuestro pensamiento?  


Así es. Si por ejemplo pienso en una catástrofe, ese potencial ya se inscribe en el futuro y puede sufrirla usted u otro. De manera que la conclusión es: "No pienses en hacer a los demás lo que no quisieras que los demás pensaran en hacerte a ti". No es una ley moral ni filosófica, es una ley física. 


Es difícil controlar el pensamiento.  


De día, mucho; pero justo antes de quedarnos dormidos tenemos un minuto, y basta con que durante ese minuto controlemos: esa es la manera de conectar con esa parte energética, llamémosla el doble, para pedirle que solucione los problemas. 


¿Es como una oración?  


No: es una relación, y hay que dejar totalmente las riendas al otro; las noches están para eso. La noche no sólo permite borrar potenciales no deseados, sino que también nos guía los pensamientos del día siguiente.






Tenemos la sensación de percibir un tiempo continuo. Sin embargo, tal como demuestran los diagnósticos por imágenes, en nuestro cerebro se imprimen solamente imágenes intermitentes. Entre dos instantes perceptibles siempre hay un instante imperceptible”, dice Garnier. Y explica, más gráficamente:
“El fenómeno del desdoblamiento del tiempo nos da como resultado el hombre que vive en el tiempo real y en el cuántico, un tiempo imperceptible con varios estados potenciales: memoriza el mejor y se lo transmite al que vive en el tiempo real.
“Yo soy el alfa y el omega, el primero y el último, el principio y el fin”
Llamada antiguamente principio del alfa y el omega, el movimiento de desdoblamiento une el horizonte omega mayúscula y la partícula alfa minúscula por el vínculo rho. No se trata de una casualidad que en griego Oura (palabra formada por estas tres letras) signifique “la división del tiempo”. El caduceo, símbolo de clarividencia de Hermes- y, sobre todo, esquema del movimiento de desdoblamiento- estaba coronado por el espejo de la prudencia que permite asociar el futuro con el pasado. ¿Para qué buscar la respuesta a una pregunta que nunca hemos querido hacernos? Un movimiento de desdoblamiento divide el tiempo para separar el presente, del pasado y del futuro. Es fundamental, pues permite explicar el universo, las fuerzas en juego y la necesidad de un único “Maestro de los Tiempos”. Este entendimiento cambia toda una vida. Un ser excepcional y muy sabio me dijo: “Tu vida presente es el futuro posible de un pasado real y actual en el cual tienes múltiples problemas en este mismo momento, pero es también el pasado real y actual de un futuro posible en donde se fabrican -siempre en este mismo momento- soluciones potenciales“. Me ha costado un cierto tiempo entender esta ley científica. Era necesario que cambiase totalmente mi visión de las cosas para entender que el pasado, presente y futuro son tres realidades simultáneas transcurriendo a velocidades diferentes. Pero esta visión es estupenda pues mi vida sobre la Tierra me permite actualizar a cada instante un pasado o un futuro potencial experimentado por otra realidad desdoblada de la mía. Y puedo pues decir de manera totalmente racional: “yo era, yo soy y yo seré“, simultáneamente pero en tiempos diferentes. Nueve años de trabajo intensivo, iban a ser coronados por una teoría universal pudiendo ir más allá de lo imaginable, explicando paradojas, barriendo postulados, dando por fin sólidas certezas científicas a confusas aproximaciones esotéricas o a creencias ancestrales, empíricas, metafísicas o religiosas. Me quedé pasmado al comprobar que a excepción de ciertos círculos restringidos de científicos, la desinformación era casi total. Hasta llegué a pensar que era deseada al más alto nivel por los responsables políticos y militares.




Esta nueva noción ilustra perfectamente lo que Platón, escribía en Timeo-Critias, cinco siglos antes de J.C.: “Se trata de divisiones del tiempo. Ciertamente decimos que él “era”, “es” y será”, pero, a decir verdad, sólo la expresión él “es” se aplica al Ser que es eterno.” Imaginaos que utilizáis dos mundos idénticos en donde el tiempo no transcurre a la misma velocidad. Mientras un tiempo imperceptible de una mil millonésima parte de segundo transcurriría en el primero, el segundo viviría en un tiempo acelerado, digamos que durante horas, lo cual permitiría aprender tranquilamente cual es la mejor manera de franquear ciertos obstáculos. Un intercambio de información entre los dos mundos daría de manera instantánea en el tiempo normal la información necesaria para llegar directamente al objetivo de manera instintiva o intuitiva. Además, los numerosos fracasos realmente vividos en un mundo serían memorizados en el otro para de esta manera nunca tener ni ganas ni la idea de vivirlos. El éxito vendría de la actualización de la mejor experiencia gracias a un buen intercambio de informaciones debido a aperturas entre ambos tiempos. Claro está, cada pregunta tendría múltiples respuestas creando así infinitos futuros posibles, y cada respuesta sería la consecuencia instantánea de la mejor elección entre esta diversidad de potenciales. Una percepción periódica o estroboscópica puede suprimir las variaciones continuas del transcurso del tiempo. Para el que se desdobla, esta supresión aparente permite disponer al mismo tiempo de dos transcursos de tiempos diferentes, caracterizados por vibraciones luminosas opuestas. Éstas se intensifican en el futuro hasta el punto de volverse tinieblas. Es, pues, de rigor afirmar que el desdoblamiento pone luz en la oscuridad. Las civilizaciones antiguas sabían que el presente separaba la luz creadora de las tinieblas en donde se escondían potenciales peligrosos. Los tiempos imperceptibles son siempre tiempos reales pero oscuros, en donde se fabrican futuros instantáneos. Sin estos potenciales, la vida es imposible. El presente actualiza futuros potenciales creados por el pasado. Podríamos pues crear el futuro a cada instante en aperturas inobservables entre instantes observables con la apariencia de un transcurso de tiempo continuo.




 Un cambio de pensamiento de un segundo debía entonces crear numerosos potenciales de equilibrio en un tiempo acelerado cuya síntesis instantánea en nuestro tiempo conllevaría una puesta en forma rápida de apariencia milagrosa. Un “doble” experimenta muy rápidamente nuestro futuro y, por aperturas imperceptibles entre los dos tiempos, intercambios permanentes de informaciones nos llevan por el buen camino. Ahora bien, para ir por este camino, es necesario saber por qué vivimos obligatoriamente “a dos” en dos tiempos diferentes. También es necesario dejarnos guiar por esta otra parte de nosotros mismos que, desde pequeños, hemos aprendido a ignorar. Nuestro cuerpo está concebido para recibir informaciones vitales en el transcurso de nuestros sueños durante un período bien determinado llamado “sueño paradoxal”. El sueño paradoxal o sueño R.E.M (rapid eyes movement / movimiento rápido de los ojos) no es el único momento -las aperturas temporales están a nuestra disposición de continuo- pero es el más importante. En esta fase del sueño hay una asombrosa actividad intelectual, mucho más intensa que la existente mientras estamos despiertos. Este curioso momento del sueño se explica de manera perfectamente lógica, debido a la necesidad de intercambios de informaciones entre tiempos diferentes. Nuestro doble está a nuestro servicio, y lo ignoramos. Está a la espera de nuestro buen querer para transmitirnos los mejores instintos de Supervivencia. Podréis de esta manera mejorar vuestro futuro, y por consiguiente el nuestro, puesto que podremos extraer de un potencial colectivo diferente. Poco a poco, alejaremos graves problemas planetarios, viviendo en espíritu y en verdad, modificando los futuros de la tierra y todo el mundo se beneficiará de ello. Primeramente, es necesario controlar el momento de dormirnos para poder beneficiarnos de una noche enriquecedora. ¡Nada más fácil que controlar nuestros pensamientos antes de quedarnos dormidos! Este sencillo principio era conocido desde la noche de los tiempos. Cinco siglos antes de J.C., los seguidores de Pitágoras ya decían en “Los Versos de Oro”: “Acostúmbrate a controlar tu sueño… y no dejes que el dulce sueño se apodere de tus lánguidos ojos sin antes haber repasado lo que has hecho en el día.” El día nos aporta problemas que siempre podemos resolver por la noche mientras dormimos. Preferimos complicar esta sencillez para esconder nuestra total responsabilidad en nuestros trastornos y desequilibrios. Nuestro “doble” no es el cuerpo astral o etérico del que algunos hablan. Es verdaderamente otro “yo”. El cuerpo visible explora el espacio en nuestro tiempo, el otro, totalmente imperceptible, viaja en los diferentes tiempos de nuestro desdoblamiento. De manera esquemática podemos decir que un cuerpo energético informa nuestro cuerpo físico. En efecto, nuestro organismo posee una característica común a todo el universo: toda partícula emite y recibe ondas. Así pues, los físicos hablan del carácter ondulatorio y corpuscular de la materia.
. Para simplificarlo, diremos que el cuerpo energético es capaz de desplazarse muy rápidamente y de volver a yuxtaponerse al cuerpo físico con informaciones vitales que el agua de nuestro organismo transmite por todo para hacernos vivir. Más rápidos que la luz, estos viajes modifican nuestra percepción así como nuestro tiempo de vida. De la misma manera, nuestro regreso es tan imperceptible como nuestra partida, y cada instante permite la actualización instantánea de futuros posibles desencadenados por nuestras preguntas antes del viaje de nuestro cuerpo energético. La creación y la actualización de futuros es una seguridad. No hay pues nunca una predestinación, puesto que un futuro puede “expulsar” a otro instantáneamente.


Tampoco hay lugar alguno para la casualidad pues el presente no será nunca sino un futuro potencial ya vivido de manera más rápida en otro lugar y que actualizamos en nuestro tiempo de vida. Nuestro cuerpo está hecho así. Para sobrevivir, recoge del futuro las informaciones que puede captar en su presente. Esta “actualización” instintiva es personal. Depende de cada uno de nuestros proyectos. El pensar en un porvenir siempre la hace vivir. Pensar que es imposible, la suprime. Si pensáis que vuestra creencia es buena, entonces, con toda seguridad, siempre obtendréis la prueba, que es digna de fe, pero habréis sencillamente actualizado un futuro potencial que vuestra fe -o la de vuestro entorno- habrá creado en el pasado. Sólo el intercambio de nuestros cuerpos energéticos nos permite saber si vamos por el buen camino, y esto se lleva a cabo por la noche. Es necesario para vivir bien. Lo sabíais hacer cuando nacisteis pues todavía ninguna persona sobre la tierra os había desinformado. Lo podéis volver a hacer con éxito volviéndoos despreocupados como cuando erais pequeños. Este intercambio es demasiado rápido para podernos dar cuenta, y nos permite prever un porvenir peligroso pero apasionante al tiempo que nos evita una predestinación que da seguridad pero que es asfixiante. Es la finalidad de la aceleración del tiempo que suprime la posibilidad de memorizar en el tiempo normal los datos de una vida demasiado rápida. Debido a la diferenciación de los tiempos, el inconsciente es en realidad un consciente memorizable pero en instantes tan rápidos que siempre parece fuera de nuestra conciencia. Sin embargo, modifica instantáneamente nuestro presente. Pues sólo las informaciones provenientes de esas “aperturas temporales” imperceptibles os permiten mejorar vuestro presente. Son siempre tan rápidas, que os llegan bajo forma de intuiciones, sugerencias y premoniciones. Vuestro cuerpo se ve obligado a seguir esas informaciones para obtener un instinto de supervivencia permanente. Si las ignoráis, sufre, y desarrolláis un estrés con su inevitable secuela de preocupaciones y angustias, que causan desórdenes físicos o psíquicos. Si las seguís, podéis conocer los problemas con antelación, prever las soluciones, encontrar los proyectos útiles o imprescindibles, y abandonar otros proyectos, sin añoranza. Sin perjudicar nunca la libertad de nadie, os permiten construir un futuro potencial agradable, perfeccionar vuestros proyectos, mejorar vuestros resultados y, sobre todo, dar una finalidad concreta a cada momento de vuestra vida. Sabiendo esto, no deberíamos nunca olvidar que en la Tierra, disponemos a la vez de una energía eterna y de un receptáculo corporal, provisional y mortal, de esa energía. El equilibrio de la mente sólo es posible junto con el del cuerpo. El uno no funciona sin el otro.

Nosotros como el Tiempo...tambien nos desdoblamos.