-G.I.P.M.O siempre alli..donde el mundo es diferente-

10 de enero de 2013

Radio Nacional Costa-Lemuria

G.I.P.M.O GRUPO DE INVESTIGACION PARANORMAL MUNDO OCULTO- TODO SOBRE MISTERIO-SOMOS INVESTIGADORES DE LO INSOLITO-



LEMURIA
un programa d misterio en RADIO NACIONAL COSTA
creado y conducido por Nora

LEMURIA-MUNDO OCULTO











RADIO NACIONAL COSTA pincha aqui


Hablaremos de expedientes x-ovnis-contactos con el mas alla-fantasmas-ofreceremos investigaciones de G.I.P.M.O y amigos de otros grupos de investigacion paranormal-experiencias de gente como tu,y  que iremos ofreciendo en los proximos programas,asi como noticias de interes y mucho misterio...






LEMURIA: un programa de misterio
Hablaremos de fantasmas-ovni-expedientes x-encuentros con el mas alla-noticias de interes y muchas cosas mas...Un programa de misterio 


                                    
                                             G.I.P.M.O

6 de enero de 2013

LOS REYES MAGOS VISTOS POR G.I.P.M.O

FELIZ DIA DE REYES¡¡ 2013-


             LOS REYES MAGOS VISTOS POR G.I.P.M.O



En el Canto de los Pájaros, Serra toma la vieja historia del viaje de los tres reyes magos para reinterpretarla a su manera. A través de una puesta en escena que juega a ser lo más simple posible, el director se propone no respetar los parámetros de lo que conocemos como una narración habitual. Las secuencias no necesariamente guardan relación unas con las otras, no se sigue una línea lógica. No se puede esperar, entonces, la estructura típica de una historia bien contada, porque simplemente la película busca su realización en las ideas y sensaciones que surgen de sus imágenes, separadas o en conjunto. Acá subyace la prueba de que el cine no solamente está destinada a la narración, vaya limitación que sería. Eso es ponerle condiciones y encerrarlo para que no eche vuelo.
Serra, con todo lo mencionado, nos sugiere el absurdo como una de las ideas sobre las que se sostiene su filme. Y es muy peculiar, ya que todo lo que respecta a los reyes magos es concebido manteniendo la idea de lo sagrado, de lo santo. El Canto de los Pájaros no es provocadora por desconocer el aspecto sacro, sino porque más bien lo mantiene, pero despojándolo de la dosis de solemnidad con la que normalmente se suele representar. Es así que la sugerencia de lo absurdo cobra sentido aquí. Claro que los personajes están inmersos en la búsqueda del legítimo hijo recién nacido de dios, pero no se rechaza lo disparatado de la empresa. Por ello los reyes magos son registrados en su confusión, pues no saben en verdad lo que les espera por seguir aquella estrella anunciadora. Por ello parecen perdidos, mientras cruzan el desierto. Es la santidad sin glamour.
Pero Serra también nos sugiere otra idea en su filme. En una de las escenas, uno de los reyes magos se detiene a observar unas pequeñas piedras, al interior de una cueva, y es allí donde el personaje menciona que pocas veces las personas nos detenemos a observar la belleza de ciertas cosas. Y sucede que coincidentemente, esa es la manera de descubrir esta película.


En su ciclo El Otro Cine Español, el cine-club de la Universidad Cayetano Heredia proyectó, hace algún tiempo, El Canto de los Pájaros del catalán Albert Serra.




G.I.P.M.O
                        Tengo una pequeña lista de los regalos que quiero recibir:
                         1-un relog sin prisas
                         2-la salida del laberinto
                         3-la respuesta a todas las preguntas-
                         4-un paralluvias de sol
                         5-una idea genial ..
                         6un cambio UNIVERSAL¡¡
                      
                                                                                 Soledad Vallejo Gomez-

30 de diciembre de 2012

FELIZ 2013¡¡ G.I.P.M.O

FELIZ 2013¡¡¡...les desea G.I.P.M.O




                                                    UN AÑO DE CAMBIOS...
                                VIVELO¡¡¡ 2013


G.I.P.M.O les desea...
FELICES FIESTAS¡¡¡¡ Y MAGNIFICO 2013-
LLENO DE ESPERANZA,CONFIANZA Y  AMOR...




EL MEJOR REGALO ERES TUUUUU........
GRACIAS POR SEGUIRNOS¡¡

                               G.I.P.M.O

20 de diciembre de 2012

Sobre Fantasmas










                       MUNDOS...fantastas...
                      

                                                                G.I.P.M.O

¿Qué razón los mantiene en el terreno incierto, en la frontera tenue que separa los dos mundos? ¿Qué les retiene a unas paredes que ocuparon en vida? No siempre son sucesos dramáticos o crímenes monstruosos; con frecuencia son personas que llevaron una existencia apacible y que por un extraño mecanismo energético que desconocemos se dejan ver en actitudes normales, en su sillón favorito o en la postura que les era habitual.
¿Hasta qué punto los ambientes quedan «impregnados» de la personalidad física del que vivió allí? Hay todo un material apasionante para el estudio, para la investigación, un material demasiado sutil e inaprensible. Sin embargo, es preciso iniciarla, relatar los clásicos experimentos, los célebres casos, los famosos espectros. Y estudiar, incluso, la posibilidad de que una parte de nosotros, tal vez «fantasmal», nos sobreviva al trance de la muerte. Comenzaremos planteándonos una pregunta simple, pero cuya respuesta exacta no ha podido hallarse todavía: ¿Qué es un fantasma?
A través de toda la literatura que existe sobre el tema, no es posible encontrar una definición clara y sistemática que dé cumplida cuenta a la pregunta. Más bien lo que han pretendido los autores que han aludido a esta temática ha sido dar diferentes tipos de explicaciones, más o menos complejas o artificiosas, acerca del por qué la gente ve «fantasmas».

Una Encuesta Inquietante

Hasta la creación en 1882 de la Sociedad para la Investigación Psíquica de Londres, los científicos no se habían preocupado del estudio de ese fenómeno, tan común en todo tipo de culturas, que viene denominándose secularmente con los nombres de aparición, espectro, fantasma, etc... En esta Sociedad británica confluyeron un buen número de intelectuales y científicos de la época, procedentes, en su mayor parte, de la Sociedad Dialéctica de Londres y de la Real Sociedad Británica, entidades que albergaban en su seno a los más prestigiosos hombres de ciencia de Inglaterra.
La SPR decidió llevar a cabo un censo de todos los casos que le fueran remitidos en los que hubiese tenido lugar la visión, en estado de vigilia, de la imagen o fantasma de algún amigo, familiar, o situación que pudiese ser constatada de alguna manera. A esta tarea se la designó con el nombre de «Censo de Alucinaciones». En el Congreso de Psicología Experimental celebrado en París en 1882 se aprobó el proyecto general de dicho censo, cuyas tareas fueron encomendadas a Henry Sidgwik, Alice Johnson, Frederick Myers, Frank Podmore, la esposa de Sidgwick y a A. T. Myers.
El texto de la pregunta era el siguiente: «¿Ha tenido usted alguna vez, cuando creía estar completamente despierto, la impresión intensa de ver a un ser viviente o un objeto inanimado, de sentir su contacto o escuchar alguna voz, sin que, hasta donde pudo descubrir, esta impresión se debiera a ninguna causa física exterior?» A aquellos que respondieron afirmativamente se les remitió otro formulario, pidiéndoles detalles de sus experiencias. En total se recibieron 5.705 respuestas de las cuales fueron seleccionadas 688. Los resultados demostraron que casi el 10 por 100 de las personas sometidas a la encuesta habían experimentado fenómenos de la especie descrita en la pregunta. El grupo de casos que aparecía con mayor frecuencia eran aquellos que anunciaban la muerte de algún amigo o pariente.
Después de la confección del censo era preciso dar una explicación a los hechos que se habían podido comprobar estadísticamente. Así, varios de los más destacados miembros de la Sociedad para la Investigación Psíquica de Londres comenzaron a elaborar hipótesis explicativas sobre el fenómeno de las apariciones fantasmales.

Dramatizaciones De Ultratumba





El terror a los fantasmas está plenamente justificado, ya que el testigo, en la mayoría de los casos, pierde sus puntos de referencia con la realidad cotidiana mientras presencia la aparición.


Para Tyrrell, miembro de la SPR, el origen de la visión espectral podría ser explicado acudiendo a la analogía de un «montador escénico» y de un «productor», a los que asigna papeles importantes para la representación del drama, que nos hacen ver el mensaje en forma de alucinación fantasmal.
Este autor, quizá el tratadista moderno más destacado en el tema de las apariciones, hace una fecunda clasificación de las mismas, dividiéndolas en: experimentales críticas, postmortem y espectrales. Ilustraremos, mediante un breve ejemplo, el contenido de cada una de las mismas.
Denomina Tyrrell con el nombre de experimentales las apariciones en que un sujeto, al que vamos a denominar agente, intenta hacer visible su doble, o espectro fantasmal de sí mismo, a otro sujeto o grupo de sujetos que llamaremos percipientes. Veámoslo con un caso tomado de la recopilación hecha por G. N. M. Tyrrell del «Censo de Alucinaciones»:
«El viernes primero de diciembre de 1882, a las 21:30, quedé a solas en una habitación y me senté junto a la chimenea; hice un esfuerzo tan intenso para concentrar mi mente en el interior de un casa de Kew..., en la cual vivía la señorita V con sus dos hermanas, que creí realmente estar en la casa.»
«Esa misma noche, cuando me fui a la cama, decidí que estaría en el dormitorio del frente de la casa ya mencionada a las 24, y permanecería allí hasta haber hecho perceptible mi presencia espectral a sus moradores.»
»Al día siguiente, que era sábado, me trasladé a Kew..., a pasar la tarde, y encontré a una hermana casada de la señorita V. (cuyo nombre era L. El narrador la había visto sólo una vez anteriormente). En el curso de la conversación (aunque en ningún momento pensé dirigirle pregunta alguna sobre el tema me contó que la noche anterior me había visto claramente en dos ocasiones. La señorita L. había pasado la noche en Calrence Road (así se llamaba la calle de la señorita V.) y durmió en el cuarto de enfrente. Alrededor de las 21:30 me había visto en el pasillo que va de una habitación a otra; y a las 24, todavía despierta, me vio entrar en el dormitorio y caminar hasta acercarme al lugar donde ella dormía; después había extendido mis manos hacia su pelo (que es muy largo). Me dijo también que después la aparición le tomó una mano, y se quedó mirándola atentamente, acerca de lo cual ella había comentado: "No necesita leer las líneas, pues yo nunca he tenido preocupación alguna." Entonces, había despertado la señorita V., que dormía con ella y le había contado todo.»

Cuando Menos Se Espera





Se ha demostrado que las apariciones se agrupan, en su gran mayoría, en torno al momento de la muerte del agente, decreciendo el tanto por ciento de las mismas a medida que nos alejamos en el tiempo del instante preciso en que ocurrió el crítico trance.


En las «apariciones críticas», en cambio, es el agente el que pasa por un momento difícil, que comunica al percipiente. Este, en la alucinación telepática, reconoce la imagen del amigo o familiar portador de tan trágica situación. Un ejemplo ilustrará al lector la aparición que en tal trance se produce. Este caso ha sido tomado de las actas de la SPR El medio hermano de la percipiente (ella se refiere a él como a su hermano), que era aviador, fue derribado en Francia el 19 de marzo de 1917, en las primeras horas de la mañana. Ella se encontraba entonces en la India:
«Mi hermano –refiere– se me apareció el día 19 de marzo de 1917. En este momento yo estaba cosiendo o, tal vez, hablando de mi hijito; no puedo recordar exactamente qué estaba haciendo en ese preciso instante. El niño estaba en la cama. De pronto tuve una extraña sensación de que debía volverme; al hacerlo vi a mi hermano Eldred W. Bowyer-Bower. Creyendo que era él en persona y que podía haber sido enviado a alguna misión a la India, estaba simplemente encantada de verlo; me volví rápidamente y acomodé al niño en un lugar seguro de la cama para poder dejarlo solo e ir a hablar con mi hermano; después giré de nuevo sobre mis pies, extendiendo una mano hacia él, cuando me di cuenta de que ya no estaba allí. Pensé únicamente que estaba bromeando conmigo, lo llamé a gritos y comencé a buscarlo por todas partes. Solamente cuando me convencí de que no podía encontrarlo, comencé a sentirme asustada, y a pensar, horrorizada, que podía haber muerto. Me sentía aturdida y enferma. Creo que fue hacia las 14 cuando bautizamos al niño. Estando en la Iglesia tuve la sensación de que mi hermano estaba allí; pero no podía verlo. Dos semanas más tarde me enteré por los diarios que había desaparecido. Todavía no puedo hacerme a la idea de que ya no existe.»
Este caso nos pone de manifiesto algunos aspectos singulares de las apariciones críticas. Entre ellos se destaca que el fantasma de la aparición semeja un ser vivo, vestido como iría habitualmente. En nuestro caso el fantasma es tomado por su hermano de carne y hueso que viene a visitarla. La aparición es tan real y vívida que al desaparecer el fantasma de su hermano, ella piensa que éste se ha escondido y está bromeando con ella.
Otro aspecto interesante que nos trae a colación este caso es el hecho de que la aparición no surge cuando el individuo es presa de algún presentimiento o deseo con respecto al agente, sino que ésta irrumpe en el momento que menos se la espera, frecuentemente mientras que el individuo está ocupado en sus tareas cotidianas.
Otro tipo serían las apariciones «post mortem», que son aquellas que tienen lugar una vez que han transcurrido más de doce horas de la muerte del agente, ya que se considera que puede haber un retraso en la información telepática de unas doce horas. Si la aparición «post mortem» estuviera dentro de este plazo, es decir, antes de las doce horas, sería una aparición crítica y no «post mortem». El siguiente caso, extraído igualmente de las actas de la SPR, servirá para ilustrar este singular tipo de apariciones:

«No Ha Salido Por La Puerta»

Las propias creencias, la fe, la educación moral, la misma idea que poseemos acerca de lo que pueda ser un fantasma, pueden influir sobre el sujeto, quien interpretaría de acuerdo con estas ideas preconcebidas la imagen espectral y hasta las palabras escuchadas. Las apariciones religiosas son un ejemplo vivo de lo que decimos. Difícilmente encontraremos una niña de religión protestante a la que se aparezca la Virgen María.
«La señora P. y su marido se habían acostado, pero ella, envuelta en un salto de cama, estaba recostada en la parte exterior de la cama, esperando el momento de alimentar a su hijito, que dormía en una cuna próxima. La luz estaba encendida todavía, y la puerta de la habitación cerrada.» La percipiente sigue relatando: «Estaba justamente tratando de incorporarme cuando, con asombro mío, vi parado a los pies de la cama a un caballero que vestía el uniforme de los oficiales navales y llevaba una gorra de marino con visera muy prominente. Por la posición de la luz, el rostro quedaba en la sombra para mí, lo cual se acentuaba a causa de que el visitante permanecía con sus brazos apoyados en la barra de la cama. Yo estaba demasiado asombrada para sentir miedo, pero simplemente no comprendía qué podía ser aquello: inmediatamente sacudí el hombro de mi marido (que dormía con la cara vuelta hacia mí) y le dije: "Willie, Willie, ¿quién es?" Mi marido se volvió para mirar hacia donde le indicaba y permaneció durante uno o dos segundos contemplando al intruso, en un estado de absoluta perplejidad; después gritó: "¿Qué diablos está usted haciendo aquí?" Mientras tanto, la forma se había incorporado y exclamaba ahora con una recia voz de mando, aunque cargada de leve tono de reproche: "Willie, Willie."
Observé a mi marido; vi que su rostro estaba pálido y era presa de gran agitación. Cuando me volví hacia él observé que saltaba del lecho, como si se dispusiera a atacar a aquel hombre; pero permaneció de pie junto al borde de la cama, como embargado por el temor o sumido en una gran perplejidad, mientras la figura se movía lenta y tranquilamente hacia la pared que estaba en ángulo recto con la lámpara, en la dirección de la línea punteada (en el relato se incluía un diagrama). Al pasar por delante de la lámpara, una sombra densa, como la que habría producido el cuerpo de una persona al interponerse entre la lámpara y nosotros, se extendió por la habitación, y, finalmente, la figura desapareció dentro de la pared. Mi marido, que parecía muy agitado, tomó la lámpara y volviéndose hacia mí exclamó: "Quiero registrar toda la casa hasta ver dónde se ha metido." En ese momento yo también estaba demasiado agitada, pero recordando que la puerta estaba cerrada y que el misterioso visitante no se había dirigido hacia ella, se lo hice notar: "No ha salido por la puerta". Pero mi marido no me hizo caso; sin detenerse descorrió el cerrojo, se lanzó fuera de la habitación y registró toda la casa.»
Una vez que hubo desaparecido la imagen espectral, surgieron las preguntas a cerca de qué anunciaría dicha aparición. La señora P. se mostró muy preocupada, pues pensaba que tal vez su hermano, que servía en la Marina, habría sufrido algún accidente. Pero su esposo la calmó por completo al indicarle que el espectro que había visto no era otro que el fantasma de su padre. Su relato continúa de la siguiente manera: «El padre de mi marido había muerto hacía catorce años: Había sido oficial de la Marina en su juventud.»
El sentido de la aparición, le fue narrado, una semanas después, a la señora P. por su marido, contándole a este respecto que habiendo atravesado por una crisis financiera, se propuso aceptar los consejos de un individuo que, si los hubiese llevado a cabo, le habrían costado la ruina. Gracias a la aparición de su padre se negó a prestar oídos a tan vil sujeto.
El último tipo de apariciones con el que cierra Tyrrell su clasificación, son los espectros o fantasmas que aparecen en el lugar que ocuparon en vida.






Una Persistencia Inexplicable





Para Tyrrell, miembro de la SPR, el origen de la visión espectral podría ser explicado, como nos sugiere este impresionante cuadro de Victoriano Briasco, aludiendo a la analogía de un «montador escénico» que nos hace ver el mensaje misterioso en forma de alucinación fantasmal.


El ejemplo que exponemos a continuación también ha sido tomado de las actas de la SPR:
Veamos el nuevo relato: La percipiente, su marido, su hijastra y dos hijos más pequeños vivían con sus criados en una casa aislada que aún no hacía veinte años que había sido edificada: «Llevábamos tres semanas en ella –relata– cuando una mañana alrededor de las once, mientras yo practicaba en el piano del salón, tuve la siguiente experiencia: sentí de pronto la impresión de que una persona me estaba mirando a través de la rendija de las puertas plegables que estaban a mi izquierda; creyendo que sería un visitante, me levanté y fui hacia el pasillo, pero no había nadie y la puerta del vestíbulo, que era de vidrio, estaba cerrada. Sólo alcancé a ver la mitad superior de una figura que parecía ser la de un hombre de semblante pálido y cabello y bigotes negros. La aparición sólo duró uno o dos segundos, pero vi la cara tan claramente que aún podría reconocerle aunque lo viera rodeado de gente. Me produjo una fuerte impresión. Era imposible que nadie se acercara a la casa sin ser visto no oído.»
«... Más adelante, alrededor de las 8:30 de una mañana del mes de agosto del mismo año, fui al salón para retirar algo del aparador; al darme la vuelta, alcancé a ver la misma figura en el balcón, frente a las persianas, que estaban corridas. Tampoco ahora pude ver más que la parte superior de la figura, que parecía estar en una posición algo encorvada; esta vez la luz venía del vestíbulo y del comedor, y no daba directamente en el balcón, pero me permitía distinguir perfectamente el rostro y la expresión de los ojos... Días más tarde, en ese mismo mes, estaba en el jardín jugando al criquet con mis hijos. Desde mi posición, próxima a la entrada, podía distinguir el interior de la casa a través de un pasillo y del vestíbulo hasta la puerta de entrada. La puerta de la cocina se abría a este pasillo. Vi claramente la misma cara que me observaba a hurtadillas desde la puerta de la cocina, sólo la mitad superior de la figura. Arrojé el palo al suelo y corrí hacia la casa.
Una de las criadas había salido y me di cuenta de que la otra estaba arriba, en su dormitorio. Algo más adelante, en ese mismo año, serían alrededor de las 20 horas cuando bajaba sola por la escalera, y en ese momento oí una voz que provenía aparentemente del lugar en que se encontraban las habitaciones de mis hijos, cuya puerta estaba abierta. La voz decía claramente, en un tono profundo y pesaroso: "No puedo dar con ello." Entonces di un grito llamando a mis hijos, pero no obtuve respuesta, no me cabe la menor duda de que estaban dormidos. Mi hijastra, que estaba abajo, en el comedor, y con la puerta abierta, oyó también la voz, y creyendo que era yo quien hablaba, gritó: ¿que estás buscando? Ambas estábamos desconcertadas en extremo. Era absolutamente imposible que la voz perteneciera a ninguno de los moradores de la casa. Las criadas estaban en la cocina y mi marido había salido. Algunos días más tarde, mientras bajaba por la escalera, después de oscurecer, sentí una fuerte palmada en la espalda. Me asusté mucho, pero no me dañó. No había nadie junto a mi; bajé corriendo las escaleras y conté lo ocurrido a mi marido y a mi hijastra. Esta confesó que había tenido experiencias análogas, y la cara que había visto era la misma que vi yo. Una vez, mientras jugaba con su hermano en el rellano de la escalera, se le ocurrió mirar hacia atrás por encima del hombro, y vio de nuevo a la misma cara. En ese mismo momento su hermano gritó: «Mira, hay un hombre en el rellano.»

Variedad Alucinante

Los fantasmas pueden presentarse visiblemente, es decir, pudiéndose observar sus contornos e incluso el cuerpo entero del mismo, o bien parcialmente visibles, como a veces ocurría en las sesiones experimentales con las médiums de principio de siglo, en que dichas materializaciones fantasmales no quedaban del todo conformadas, observándose torsos, manos, caras, etc.
También puede percibirse la presencia de un fantasma a pesar de que éste no sea visible, bien porque toca al percipiente y éste siente su contacto, o porque observamos movimiento de objetos, golpes, voces. La clasificación final quedaría, pues, de la siguiente forma:
 Fantasmas visibles:
- Plenamente visibles.
- Parcialmente visibles.
 Fantasmas invisibles.
 Fantasmas de vivos.
 Fantasmas de muertos.
 Fantasmas con vida.
 Fantasmas sin vida.
 Fantasmas dependientes de una persona viva.
 Fantasmas independientes, al parecer, de persona viva alguna.---


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29 de septiembre de 2012

EXTRAÑO FIN DE SEMANA EN EL HOTEL MELIA ZARAGOZA-


               


INCENDIO EN EL HOTEL 
MELIA ZARAGOZA-(antiguo Corona de Aragon)
ALGO ESTA PASANDO...ACTIVIDAD PARANORMAL-
                          EXTRAÑO FIN DE SEMANA EN EL HOTEL ZARAGOZA                                              G.I.P.M.O
Esta es la experiencia de Maria Jose Pagador Santos y asi nos lo cuenta.
Transmite con  asombro e  inquietud recordando ......
EL EXTRAÑO FIN DE SEMANA EN EL HOTEL MELIA ZARAGOZA

  • Soledad, como te he comentado antes, llegamos 6 amigos a pasar el finde al hotel melia zaragoza, nos repartimos en 3 habitaciones dobles, nos toco en la 9 planta, durante el dia no estuvimos en el hotel volvimos por la noche para dormir agotados. Yo me quede dormida en seguida yo creo que a los 10 minutos de meterme en la cama pero mas o menos a la media hora y sin ninguna razon me desperte, de repeten fui consciente que estaba con los ojos abiertos como platos, estuve un rato despierta y me volvi a dormir, al rato me despierto con una sensacion de quemazon en la garganta me lloraban hasta los ojos, como cuando te comes algo muy caliente. Encendi la luz y mi amiga tambien estaba despierta tambien la picaba la garganta , asi que como habiamos dejado el aire acondicionado encendido porque el calor era insoportable, pensabmos que a lo mejor las molestias en la garganta eran por el aire y lo apagamos, nos volvimos a quedar dormidas pero al rato otra vez, con los ojos abiertos de repente, serian mas o menos
    • las 3.30 o 4 de la mañana, entonces ya empezamos a notar como si no estuvieramos solas en la habitacion, como si alguien estuviera alrededor de la cama, yo note como se movian las sabanas en los pies y mi amiga llego a notar como la tocaban un hombro empujandola un poco. Estuvimos toda la noche me duermo me despierto y como a las 5 am yo ya me desperte como con ansiedad, respirando fuerte como si me faltara el aire con una sensacion de angustia muy grande. A partir de ahi ya no dormimos nada. Nos empezo a entrar el mal rollo porque era como si alguien no nos dejara dormir profundamente, no quisiera que nos quedaramos dormidas. Mi amiga dice que en un momento de la noche empezo a oir como carreras por el pasillo. Nuestra habitacion la 925 estaba aislada del resto, te mando foto que hicimos por la mañana, estaba el pasillo larguisimooooo, una puerta al final de este y al abrir la puerta la 925 y la 926.
      Al encontrarnos con nuestros 4 amigos por la mañana, les decimos que no hemos pegado ojo y resulta que ellos tampoco, a todos mas o menos nos paso lo mismo, te dormias y te despertabas, ansiedad en la
      • 918 a las 2.30 de la mañana les llamaronn al telefono y no contesto nadie, y en la 917 a las 3 empezaron a escuchar carreras por el pasillo. Tambien se me ha olvidado decirte que al levantarnos e ir al baño en el baño olia como a ceniza o tabaco un olor raro como mezcla de fumar o de algo que se ha quemado. Te mando algunas de las fotos que hicimos por la mañana, como ves salen un monton de puntos blancos que solo salen en las fotos del hotel porque tengo fotos de todo el finde anteiores y posteriores y no sale ninguna mancha. En una puedes ver todo el pasillo lleno de manchas y en las otras dos si te fijas en la de la habitacion hay en el cerco de madera una bolita de luz y en la moqueta del pasillo otra bolita de luz.
        EL hotel como te he comentado se quemo en el año 79 y murio gente alli, dicen que los fenomenos se concentran en la 5º planta concretamente en la 510 pero yo ahora buscando he encontrado el testimonio de una persona que cree que durmio en la 923 que  tambien le pasaba algo parecido a lo que nos paso a nosotros. Si te gustan estos temas te recomiendo que vayas a ver si te pasa algo parecido.
Es difícil llegar a imaginar el auténtico pánico de los ocupantes del hotel, acorralados por las llamas y sin posibilidad de escapar. Muchos de ellos murieron abrasados o asfixiados mientras que otros se lanzaban al vacío presas del pánico. Uno de los hechos que más conmocionó a los presentes fue la caída de un niño desde el séptimo piso que se estrelló contra el suelo ante los desgarradores gritos de su madre-Soledad V.
ORBS EN EL PASILLO DEL HOTEL..

El incendio del hotel de Zaragoza y el tremendo impacto social que provocó en plena Transición Española.
El 12 de julio de 1978 ocurrió uno de los sucesos de mayor impacto social de la Transición Española. El incendio del Hotel Corona de Aragón en Zaragoza (España) conmocionaba a esa ciudad y a todo el país originando una de las tragedias más desoladoras de la historia reciente de España. Las incógnitas respecto al origen del referido incendio se multiplicaron y, a día de hoy, aún continúan. Murieron 78 personas y pudieron ser muchas más.Soledad V.


                                                                G.I.P.M.O







El 12 de julio de 1979, el diario La Vanguardia abre su edición con un tremendo titular: “Trágico despertar en un hotel de Zaragoza”
El hotel Corona de Aragón (Actualmente Melia Zaragoza) era el único hotel de 5 estrella de la ciudad, aquel día se encontraba en un 70% de ocupación, especialmente de militares y familiares de estos que iban a asistir a la entrega de despachos de la 36ª promoción de la Academia Militar.
Entre sus huéspedes se encontraba Carmen Polo, la viuda de Franco, junto con su hija, yerno y nietos.
El total de fallecidos fue de casi 80 personas, y nunca se ha podido determinar la responsabilidad de aquel acontecimiento, aunque se llegó a considerar que se había utilizado algún tipo de acelerante con productos químicos, no se ha demostrado.
Las sospechas también cayeron sobre ETA y algún que otro grupo terrorista que actuaban en plena transición española.
Hasta febrero del 2009 el Tribunal Supremo no reconoce que el incendio fue intencionado, y concede a una de las victimas las ayudadas destinadas a las victimas del terrorismo.
Una sentencia reconoce como víctima del terrorismo a una mujer que murió en el siniestro y concede una medalla a su familia. El fallo dice que intervinieron al menos tres personas y que hubo tres focos simultáneos. (…) La sentencia del Supremo supone un mazazo a la posición del Gobierno, que denegó la condecoración a los fallecidos del Corona (2)
“Tras la sentencia del Supremo, las familias de 31 de los fallecidos y dos de los heridos en el incendio solicitaron al Gobierno la condecoración que les acredita como víctimas. El Ministerio de la Presidencia ya ha concedido 30 grandes cruces y una encomienda, reservada a los heridos.” 
“En esta sentencia, se admite el informe elaborado por un experto en el que se asegura que se utilizó Napalm y magnesio para intensificar y acelerar la propagación del fuego.”
 TVE recuerda los detalles de una tragedia que permanece en la memoria colectiva.” 

Desde aquel desastre la habitación 510 tiene algo de especial “Todo comienza al salir a la luz el testimonio de una de las azafatas que como muchas otras chicas de su profesión se alojaban en este hotel. “Yo no sabía nada de la habitación, pero lo cierto es que una noche que me tocó sentí la opresión de otra presencia. La sentía continuamente en la ventana, intentando abrirla como si no pudiera hacerlo. No me podía quedar dormida porque me parecía cuando estaba en duermevela que alguien se inclinaba sobre mí. Pensé que eran mis nervios y una mala pasada de mi imaginación, pero resulta que al comentárselo a una compañera, ésta me dijo inmediatamente: ‘has estado en las 510. Allí sucede algo. No eres la única a la que le ha pasado’”
Son muchos los que hablan de “apariciones de espíritus vestidos con el uniforme de las fuerzas armadas nacionales, una luz naranja que emana de debajo de la cama inexplicablemente, voces entrecortadas, y sobre todo (en eso coinciden todos los testimonios) una agobiante sensación que producía ansiedad y malestar a cualquiera que se aposentaba ahí”
Actualmente el Corona Aragón ha pasado a ser Melía Zaragoza y la habitación 510 permanece cerrada.

                                                                   G.I.P.M.O

8 de junio de 2012

Enriqueta Martí “La Vampira del Carrer Ponent”.

                                             G.I.P.M.O

LA VAMPIRA DE CARRER PONENT-
PRIMERA PARTE-

Enriqueta Martí es el nombre de una de las personalidades criminales más terribles de la historia de España.
Secuestradora, prostituta, alcahueta, falsificadora, corruptora de menores, pederasta, bruja y asesina son solo algunos de los adjetivos que podemos atribuirle a esta mujer, mejor conocida en el pueblo de Barcelona como “La Vampira del Carrer Ponent”.


La historia comenzó como tantas otras, con un oficial que trataba de negar la realidad, algo que comúnmente ha sucedido con éstos casos.
Corría el año 1912 cuando el gobernador civil, Portela Valladares, trataba de convencer a todos de que era completamente falso el rumor que se estaba extendiendo por Barcelona, acerca de la desaparición de niños y niñas de corta edad, que según las habladurías populares, habrían sido secuestrados durante los últimos meses.
Pero ese rumor que se extendía por calles y plazas, mercados y patios de vecinos, era completamente cierto.
Muchos niños desaparecían a diario en las grandes ciudades durante aquellos años, y los padres, para hacer a sus hijos más precavidos, les contaban tétricos relatos sobre “el hombre del saco”.
En febrero de 1912, la mayor parte de ciudadanos de Barcelona andaban preocupados por la desaparición de una niña de cinco años, llamada Teresita Guitart, sobre cuyos detalles y circunstancias se estaba extendiendo ampliamente la prensa.
La niña desapareció en la tarde del 10 de febrero en la calle de San Vicente.
Ya era casi de noche cuando Ana, la madre de Teresita, se detuvo en la puerta de su domicilio a charlar con una vecina y le soltó la mano a la pequeña, creyendo que subiría sola hasta su casa.
Pero no fue así. Cuando el marido vio llegar a su esposa sin Teresita, preguntó extrañado: “¿Y la nena?“. Y fue en ese momento que la mujer lanzó un grito y bajó corriendo a la calle, pero ya era demasiado tarde, Teresita había desaparecido.
En vez de subir a su casa, la niña se alejó un poco de su madre, curioseando, y de repente sintió que una mano cogía la suya, y que una mujer extraña le decía con acento mimoso: “Ven, bonita, ven, que tengo dulces para ti”.
La pequeña, ilusionada, se dejó llevar un trecho, pero, al ver que se alejaba demasiado de donde estaba su madre, soltó su mano y trató de regresar, demasiado tarde…
La desconocida desplegó un trapo negro con el que cubrió por completo a la niña, la agarró en brazos para ahogar sus sollozos y protestas, y se perdió con su presa en las sombras de la noche.
La ciudad de Barcelona vivió más de dos semanas con el corazón en la mano pensando en la suerte que habría podido correr Teresita Guitart.
Todos los esfuerzos policiales resultaron en vano.
Fue una vecina fisgona quien descubrió el paradero de la niña desaparecida.
Se llamaba Claudina Elías, y un buen día se fijó en la carita de una niña que la miraba a través de los sucios cristales de una ventana y le pareció que su expresión era implorante.
Era la casa de la vecina del entresuelo, en la que vivía con un niño y una niña, pero el deplorable rostro de aquella criatura de cabeza rapada no le resultaba familiar.
“Mira que si se tratara de la desaparecida Teresita“. Se lo comentó al colchonero que tenía la tienda en la misma calle de Poniente y éste se lo hizo saber al municipal José Asens, quien se lo comunicó a su jefe, el brigada Ribot.
Durante la primera hora de la mañana del 27 de febrero de 1912, el oficial Ribot llamó a la puerta del entresuelo 1ª del número 29 de la calle de Poniente.
Le abrió una mujer que acababa de despertarse.
-Buenos días. Vengo a inspeccionar su domicilio, pues hemos tenido una denuncia de que tiene usted gallinas.
-¿Gallinas? ¿A quién se le ocurre? Eso es mentira.
-Si me permite…
Ribot penetró en el piso descubriendo al fondo del pasillo a dos niñas de corta edad.
La dueña de la casa reaccionó y le dijo que sin una orden del juez no podía pasar. Pero era tarde. Ribot se acercó a la pequeña, que tenía la cabeza rapada.
-¿Cómo te llamas, guapa?
-Felicidad
-¿No te llamas Teresita?
La niña vaciló y acabó diciendo: “Aquí me llaman Felicidad”.
Ribot preguntó a la mujer quién era aquella niña y ella respondió que no lo sabía, que se la había encontrado en la Ronda de San Pablo el día anterior y le había dicho que estaba perdida y que tenía hambre y ella se la había llevado a casa.
“La otra es mi hija y se llama Angelita“, añadió.
No había ningún rastro del niño que la vecina decía haber visto en repetidas ocasiones.
Teresina Guitart fue entonces rescatada por la policía municipal.
Una vez en la Jefatura de Policía, la secuestradora fue identificada como Enriqueta Martí Ripollés, de 43 años y con antecedentes por corrupción de menores.
Había sido detenida en 1909 en su domicilio de la calle de Minerva, donde descubrieron que tenía un prostíbulo de menores de ambos sexos y de edades que oscilaban entre los cinco y los 16 años de edad.
Con ella había sido detenido un cliente joven que resultó ser hijo de familia distinguida.
Enriqueta fue procesada, pero la causa se perdió en los archivos gracias a las influencias ejercidas por una persona muy conocida y muy poderosa de la ciudad.
La vida de Enriqueta Martí estuvo siempre muy relacionada con la prostitución.
Ella misma comenzó a ejercerla antes de cumplir 20 años, el día en que se dio cuenta de que siendo criada no se llegaba a ninguna parte.
Ejerció dicha “profesión” hasta que un día decidió probar suerte casándose con un pintor incomprendido y fracasado, Juan Pujaló, un hombre que se alimentaba de alpiste, como los pájaros, porque lo había aprendido en un manual de naturismo.
Diez años duró ese matrimonio, aunque hasta seis veces se separaron en este período.
La última y definitiva había sido cinco años antes.
Y fue gracias a Pujaló que la policía pudo descubrir que Angelita no era hija de Enriqueta.
El pintor fue quien explicó que el fracaso de su matrimonio se debía a que “Enriqueta es muy aficionada a los hombres y acostumbra a frecuentar ciertas casas que a mí no me gustan”.
Posteriormente, los médicos comprobaron que efectivamente Enriqueta nunca había dado a luz.
¿Quién era entonces Angelita?
¿Dónde estaba el niño que vivía con ella en la calle de Poniente?
Enriqueta no fue para nada colaboradora en sus declaraciones y siguió manteniendo que la niña era suya, aunque semanas después reconocería que se la había quitado al nacer a una cuñada a la que hizo creer que la había perdido en el parto.
En cuanto al niño, explicó que se llamaba Pepito, que tenía cinco años y que se lo habían dejado para que lo cuidara. “Pero como se puso malito lo llevé fuera de Barcelona para que se cure”.
De a poco, en base a las declaraciones de testigos que se presentaban espontáneamente a para colaborar, pudo irse trazando la historia y la personalidad de la secuestradora.
A pesar de que no tenía problemas económicos, solía mendigar y acudía, vestida como una pordiosera y acompañada casi siempre de un niño o una niña, a centros de acogida, conventos, parroquias y asilos, pidiendo limosna y comida.
Ésta era su ocupación por las mañanas, pero a media tarde salía de su casa elegantemente vestida con sedas y terciopelos y tocada la cabeza con pelucas y sombreros.
¿Qué lugares frecuentaba? ¿A quién visitaba?
Las declaraciones de las dos niñas, fundamentalmente la de Angelita, vinieron a demostrar que Enriqueta Martí era mucho más que una alcahueta secuestradora y corruptora de niños.
Teresita contó al juez que aquella mujer, nada más llegar al piso, le dijo: “¿Verdad que sientes picor en la cabeza? Anda, hija mía, déjate cortar el pelito y te pondrás buena”.
La niña se dejó cortar el cabello mientras la mujer le decía que a partir de ahora se iba a llamar Felicidad, que ya no tenía padres, y que ahora ella era su madre y que tenía que llamarla “mamá” cuando salieran a la calle.
Pero nunca salió a la calle ni le estaba permitido asomarse al balcón o a las ventanas.
La alimentaba mal, pues solo le daba patatas y pan duro, no le pegaba, pero solía darle fuertes pellizcos.
Su única distracción en esa casa era jugar con Angelita, pues ella nunca llegó a ver a Pepito.
A veces se quedaban las dos solas y era en esas situaciones cuando tenían más miedo y todos los ruidos las asustaban.
Pero un día Angelita le dijo: “Vamos a ver qué tiene mamá en los sitios donde no nos deja entrar”.
Y tomadas de la mano ingresaron casi a oscuras en las habitaciones prohibidas.
Teresita tropezó con algo que resultó ser un saco. Lo abrieron y, al descubrir su contenido, lanzaron un grito de horror: había un cuchillo grande y unas ropas de niño manchadas de sangre.
La declaración de Angelita fue aún más sobrecogedora.
Pues ella sí conoció a Pepito, un niño rubio de su misma edad con el que solía jugar hasta que un día… “Mamá no se dio cuenta de que yo la vi cómo cogía a Pepito, lo ponía sobre la mesa del comedor y lo mataba con un cuchillo. Yo me fui a mi cama y me hice la dormida”.
Tanto impresionaron al pueblo de Barcelona las declaraciones de las dos pequeñas que se abrieron suscripciones populares para abrirles una libreta de la Caja de Ahorros y hasta fueron presentadas en público.
Incluso en el teatro Tívoli se celebró una función en su honor, y en los carteles de presentación decía: “Teresita y Angelita asistirán a la representación desde un palco”.
De todas formas, lo peor aún estaba por llegar…
                                                                           LA VAMPIRA DE CARRER PONENT-   SEGUNDA PARTE-

Enriqueta Martí sembró de horror la Barcelona de 1912.
El relato de las dos niñas que liberó la policía fue recogido por la prensa de la época, y fue entonces que se dio a conocer la verdadera historia de esta mujer.
Secuestraba, prostituía y asesinaba a niños para extraerles la sangre, las grasas y el tuétano de los huesos y elaborar pócimas que sus clientes consideraban mágicas.


Cuando la policía registró el entresuelo de la calle de Poniente, quedaron todos horrorizados.
Los empleados del juzgado se quedaron atónitos cuando entre aquellas habitaciones sórdidas y malolientes descubrieron un suntuoso salón amueblado con exquisito gusto.
El mobiliario, las lámparas, el cortinaje, las butacas y los sofás eran muebles demasiado costosos.
En un armario encontraron dos trajecitos de niño y otros dos de niña, había incluso medias de seda y zapatitos a juego con los trajes.
También se hallaron pelucas rizadas y finos trajes de confección, aquellos que Enriqueta vestía en sus misteriosas salidas.
Un paquete de cartas llamó la atención de los funcionarios.
La mayoría estaban escritas en lenguaje cifrado, y abundaban en ellas las contraseñas y las firmas con iniciales.
Apareció también una lista, una relación de nombres, que posteriormente daría mucho que hablar a la opinión pública.
En la cocina encontraron el saco del que habían hablado las dos niñas y, efectivamente, contenía un trajecito de niño y un cuchillo ensangrentados.
En otra habitación descubrieron un saco de lona, aparentemente lleno de ropa sucia y vieja, pero en cuyo fondo había huesos de reducido tamaño que, posteriormente se confirmaría que pertenecían a niños.
Hasta 30 se contaron entre costillas, clavículas, rótulas.
Todos ellos presentaban la particularidad de que tenían señales de haber sido expuestos al fuego, lo que, según los médicos, excluía que pudieran servir para estudios anatómicos y hacía suponer que más bien los pobres niños habían sido sacrificados para extraer grasa de sus cuerpecitos.
Esta afirmación era en respuesta a la explicación que días más tarde daría Enriqueta justificando que había juntado aquellos huesos para estudios de anatomía.
Detrás un armario descubrieron la cabellera rubia de una niña de unos tres años.
La macabra expedición concluyó en una habitación cuya cerradura tuvieron que forzar y en la que aparecieron medio centenar de frascos, llenos de sangre coagulada, grasas, y el resto, con sustancias que fueron enviadas a un laboratorio para su análisis.
Junto a las pócimas había un libro antiquísimo con tapas de pergamino que contenía fórmulas extrañas y misteriosas.
Hallaron incluso un cuaderno grande, lleno de recetas de curandero para toda clase de enfermedades, escritas a mano, en catalán y con letra refinada.
A partir de dicho hallazgo, no se hablaba de otra cosa en la ciudad más que de Enriqueta Martí, y los principales periódicos nacionales, que por entonces se componían de unas 16 páginas, le dedicaban a diario un par de ellas para contar, como si fuera un folletín, las novedades del caso bajo titulares como: “Los misterios de Barcelona”.
Entre los testimonios de personas que trataron a Enriqueta o sufrieron sus actividades, se contaban historias tan dramáticas como la de una mujer de Alcañiz, que acababa de llegar a Barcelona a buscar trabajo con un bebé en brazos.
La buena mujer se sintió desfallecer y se sentó en el umbral de una casa.
Una desconocida, de tono amable, se le acercó (era Enriqueta).
-¡Qué nena tan bonita!, ¿quiere que le dé un rato el pecho?
-A mi hija nadie le da el pecho más que yo -respondió la madre.
-Pues a mí me gustaría dárselo. Me parece que lo que usted tiene es hambre. Vamos a esa lechería, que le pago un vaso de leche. ¡Pobre mujer! Traiga, que ya le llevaré yo a la niña.
Y la mujer, que estaba desfallecida de hambre, siguió a la desconocida y entró con ella en la lechería. Enriqueta pidió un vaso de leche y exclamó de repente:
-Pero le sentará mejor con pan. Espere, que ahora mismo lo traigo.
Salió con el bebé en brazos y nunca regresó.
Seis años tuvieron que pasar hasta que la desgraciada mujer de Alcañiz volviera a ver frente a ella, para identificarla, a la que le había robado a su hijo, de quién porsupuesto, no se hallaron rastros.
Ante semejantes pruebas, Enriqueta terminó reconociendo que era curandera y que vendía filtros y ungüentos.
“Confecciono remedios utilizando determinadas partes del cuerpo humano”. Y, de forma repentina, vociferó: “¡Que registren el piso! ¡Que piquen bien las paredes y encontrarán algo! Como sé que me subirán al patíbulo, quiero que conmigo suban los demás culpables”.
No tan sólo el piso de la calle de Poniente fue registrado a fondo, sino también los otros domicilios que Enriqueta había tenido durante los diez últimos años.
Y el resultado fue aterrador: en un piso de la calle de Picalqués fue descubierto un falso tabique que ocultaba un hueco en el que aparecieron más huesos, entre ellos varios de manos de niño.
En un piso de la calle de Tallers, en un escondrijo, hallaron huesos y dos cabelleras rubias de niñas de corta edad.
En una torre de Sant Feliu de Llobregat aparecieron libros de recetas y nuevos frascos con sustancias desconocidas.
Y finalmente, en el patio de una casa de la calle de los Jocs Florals de Sants, descubrieron el cráneo de un niño de unos tres años, que todavía presentaba adheridos a la piel algunos cabellos y una serie de huesos que los forenses reconocieron como pertenecientes a tres niños de tres, seis y ocho años.
Diez fueron las criaturas identificadas como víctimas de Enriqueta que se incluyeron en el sumario.
Los periódicos escribieron frases como: “Esos huesos hablan de crímenes bárbaros, y esos emplastos y esas curas, de supercherías medievales”.
Y Millán Astray, jefe superior de policía, definió a la Martí como “una neurótica que se creía curandera, un caso de bruja antigua que hubiera sido quemada en Zocodover”.
No cabe duda de que Enriqueta utilizaba a los niños que secuestraba en una explotación doble: como objetos de placer para sus degenerados clientes y como materia prima para elaborar sus pociones.
Llegó a especularse que el origen de las actividades como hechicera de Enriqueta podría estar en que “en una de esas orgías pederásticas, uno de los niños perdió la vida y a partir de aquel momento decidió extraerles la sangre y no desperdiciar ni siquiera el tuétano y los huesos de sus víctimas”.
En aquella época, la tuberculosis hacía estragos, y estaba muy extendida la creencia de que el mejor remedio para detenerla era beber sangre humana y aplicarse sobre el pecho cataplasmas de grasas infantiles.
Tan sólo dos años antes, un suceso había alarmado a España entera: el crimen de Gádor, en el que un curandero, Francisco Leona, había sacrificado a un niño de siete años, Bernardo González, para que el rico propietario Francisco Ortega curara la tisis que padecía bebiendo la sangre de la criatura y aplicándose sus “mantecas” sobre el pecho.
A nadie escapaba que tras los aberrantes crímenes de Enriqueta Martí tenía que haber personas con suficientes recursos económicos para satisfacer sus pervertidas necesidades.
Y es en ese punto donde aparece la famosa lista de nombres hallada en la calle Poniente, una lista de la que todo el mundo hablaba pero nadie conocía, una relación de nombres y domicilios en la que, se rumoreaba, figuraban médicos, abogados, comerciantes, algún escritor, políticos y otras personalidades.
La indignación y la furia comenzaron a apoderarse del pueblo de Barcelona, y la prensa más conservadora corrió a calmar los ánimos para evitar males mayores.
Así fue que se llegó a decir que “los nombres y domicilios contenidos en esta lista son de gentes conocidas por su amor a la caridad, gentes que fueron víctimas de los engaños de la hechicera, que las conocía por haber acudido a sus casas a pedir limosna”.
Pero cuando saltó la noticia de que Enriqueta había intentado cortarse las venas con una cuchara de madera en su celda de la prisión de Reina Amalia, la irritación popular se convirtió en cólera y las autoridades temieron que si fallecía estallara un motín, pues los hechos de la Semana Trágica de 1909 estaban cercanos.
Para evitar el suicidio de Enriqueta se tomaron todo tipo de precauciones. “La cama de la Martí está colocada frente por frente a las de sus tres compañeras de reclusión para que éstas no la pierdan de vista, cualquiera que sea la posición que aquélla adopte para dormir, y tienen orden de destaparle la cara si ven que se cubre la cabeza con las ropas de la cama para evitar que con sus dientes se seccione una vena de la muñeca”.
Sin embargo, el interés por el tema comenzó a decaer al no producirse nuevos descubrimientos macabros y entrar toda la investigación en una fase rutinaria y farragosa.
El periodista Luis Antón del Olmet concluía así la larga y espléndida serie de reportajes que dedicó al caso: “Estamos ante una de las criminales más tremendas y crueles de las que se tienen noticia. Movida por un fanatismo vesánico, ha ido matando niños durante diez años para sacarles las grasas y fabricar ungüentos. Es un caso inaudito, monstruoso, del que se hablará muchos años con estupor. Enriqueta Martí ha de tener leyenda, pero ¿será cosa de seguir glosando indefinidamente este suceso?”.
Y para rematar la pérdida de interés por el tema, a mediados de abril, un transatlántico se hundió tras chocar con un iceberg.
Se trataba del Titanic, y las noticias sobre aquel desastre apartaron definitivamente de las rotativas a la Vampira del Carrer Ponent.
Meses después se supo que Enriqueta Martí había fallecido en el patio de la cárcel linchada por sus compañeras presas.
Se especuló que antes de ser golpeada ya estaba muerta, envenenada por encargo de alguien interesado en su desaparición.
Nada pudo ser probado.
Lo único cierto es que nunca llegó a celebrarse el juicio, que aquellas personas que figuraban en la lista, “tan amantes de la caridad”, se vieron libradas del problema, y que Enriqueta Martí Ripollés se convirtió en leyenda.                     

                                                                                              G.I.P.M.O